Radio Voces y Letras

 

 


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Lloviznas


A cada tanto,
se atropellan las palabras
y el sinuoso desespero
se derrama en cataratas,
aguas con cuchillos,
infieren soledades,
y se agolpan sin medida
a lo incierto en la retina.
Gris el día,
abre surco a la llovizna,
no hay trinos en las ramas
ni perros que me ladren,
paisaje en el desierto,
vagas sombras en las calles,
y demente el raciocinio
se refugia en los colores
de un lienzo diseñado
en la cima de otros tiempos.

Ignacio Araya Dinamarca
02 de Noviembre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

Fulgores

Si pudiera atrapar una estrella con las manos
resurgiría la luz en los rincones de la tierra
y con mis dedos siderales
la sembraría a raudales en el alma
de un niño pobre
con ojos de hambre,
de una mujer sufrida
con párpados de abismos,
de un obrero cansado
y pupilas derrotadas.

Esparciría el fulgor cristalino
por cada pedazo de tierra destruida,
aplastando el luto de los aires,
ahogando las balas de la muerte.
aniquilando el dolor de una paloma.
¡Ahh, Qué retorne el verde,
el rojo, la vida!…
Un soplo al corazón
desolado de los santos,
un círculo de luz
que reinvente la esperanza
al enemigo y al discriminado,
al torturado y desaparecido,
al ser anónimo y desesperado,
a aquel guerrero de lo cotidiano.

Me buscarán -lo presiento-
esos puñales perversos del poder.
Y me cortarán las manos,
para que nunca más sangren
las quimeras hostiles
de una estrella.

Ignacio Araya Dinamarca
26 de Octubre de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

A lo lejos...

(Fotografía de Principito009, Walter ( http://www.letrasyalgomas.com/fotografia-f2/energia-t12824.htm ), imagen que por su belleza, me inspiraron a crear estos versos)
I

Ocaso de destellos ambarinos, balas de luces,
la vena impulsa la sangre de las doradas hogueras,
rojizas blancas en fuga, manos del prado celeste
y de la túnica pacífica, puños de verde azulado.
Juerga de peces y algas, corales y de sales,
cortejo de los cirros, paseos de gaviotas,
espíritu de bosques y vuelos del albatros,
viajeros del misterio y del silencio piedra,
momentos esmaltados de áureo atardecer.

El Rey, resiste la premura de la oscuridad
con la sutil alquimia del encanto de algodones,
la trémula quietud de remolinos de antorchas,
vientos de un instante eterno, céfiro de ángel,
breve y profundo grito de un Dios desfallecido,
que clava cuchillos de fuego, a este pedazo de tiempo,
a ese navío de furia, a esa impaciencia de auroras.

A lo lejos, donde el océano comienza para los amantes,
donde la casta arena se humedece con el beso
de los labios de espuma, orgasmo de olas
y el refugio de las novas se vislumbra imposible;
allí, a lo lejos, sobre esa roca
- testigo de arcanos y crepúsculos de siglos -
dos almas funden sus miradas en el horizonte
sublime y amarillo, etéreo y cristalino,
pupilas que veneran el hechizo de fuego,
agua, tierra, aire: Génesis de vida,
universo sin confines, sin fronteras,
ni cadenas: ¡Infinito!.
Allí, donde se engendran las leyendas,
suspiros del astro que calla su destino,
delirio de huracanes que aclaman la grandeza
de la soberbia Diosa, ¡Colosal Selene¡;
leyendas concebidas por la cópula de luces,
historias de fantasmas,
de cangrejos y de estrellas,
de hipocampos y tortugas,
de cantos de sirenas…

…y de dos cuerpos desnudos,
sedientos de la noche.

Ignacio Araya Dinamarca
22 de Julio de 2010

No se calla...

No se calla la ira de la lluvia
que socava el frío y la miseria,
crepúsculo de la indigencia,
azules cuerpos, temblorosos,
errantes, vagabundas inocencias,
eslabones de húmedos harapos
caricias de papeles amarillos,
sangre negra que cubre las veredas,
niebla, soledad, muerte de asfalto…

No se calla la furia de la tierra,
justicia que reclama por su historia,
enojo de volcán encarcelado,
furor de un océano rebelde,
abismos de socorros sempiternos.
Lágrimas de techos destruidos,
lamentos de familias desgarradas,
miedo a caminar por un desierto
parido por la humana decadencia…

¡Calla Dios, la sonrisa del infierno!
¡Calla Dios, la desidia de unos cuantos¡
Mas no se calle la voz de los ancestros,
ni se extinga la utopía de tu paraíso…

Ignacio Araya Dinamarca
07 de Julio de 2010

Caminos y espejos...

Constructor de estos caminos
de un alma que lagrimea,
un alma que carcajea,
un alma que brilla y calla,
a tientas, surca la tierra,
un túnel que nunca acaba,
mas, qué alegría el destino
cuando su ojo vislumbra,
calle soleada y serena
la vida, el alma, la vida…

Alfarero de noble arcilla,
vasijas de fondo humano,
útero fértil la mano
los frutos de una avenida,
laberintos coloreados
en esta mente de acero,
leñador de palabras mustias,
arlequín de risas arcanas,
espejo testigo de años,
la vida, el alma, la vida…

Poeta y hermano de vientos,
soy yo, enigma, momentos,
soy yo, ufano y despierto
viajero con sed de esperanzas,
la vida, el alma, la vida…


Ignacio Araya Dinamarca
03 de Mayo de 2010

Destellos...

Destellos de recuerdos, sólo eso,
lo que queda ya son ráfagas de vida,
corazón sin fortaleza, no hay salida,
ya los años dejan huellas de aflicciones…

La indolencia de estas sábanas sin alma,
no hay ventanas o algún trino: soledades;
la agonía juega ya con la memoria,
brisa gris y un frío azul aquí en mi espalda…

(¡Ay! ocaso,
¡ay! abismo,
¡ay! encierro,
quiten pronto ya la daga
de este pecho,
denme luego su mirada
y sus caricias…
¿Ven?, reclama su eco suave
mi presencia,
¿Ven?, me llama de la tumba
la promesa,
amor eterno,
voy a ti, esposa mía,
soledad, renuncio a ti
ya no hay más daños.)

Destellos de recuerdos, sólo eso,
un sueño, unas palabras, mil canciones,
bendita voluntad de un sí deseado
los hijos que crecieron, ¡Oh! retoños…

…Retazos de un olvido, llanto amargo,
es el camino, ya lo sé, ahora el de ellos,
abandono que carcome mis entrañas,
iluso anhelo el ver, sus caras llanas…

(¡Ay! silencio,
¡ay! desprecio,
¡ay! heridas,
la tarde abre mi pecho
hacia el destino, el infinito…
¿Ven?, este es mi cuerpo
calcinado por el tiempo,
¿Ven?, este es mi cuerpo
que ya apura el desaliento,
mas mi alma, hijos míos, mas mi alma
aferrada al corazón que erguido grita,
de puro amor, intacto, amor sagrado,
deja un canto de aves en la dicha
aunque ahora llore
sobre el velo del olvido…)

Destellos de recuerdos, es la hora,
la paz espera a un paso, a un latido,
ya siento tu regazo, vida mía
hoy cumplo mi promesa, estoy contigo…

Ignacio Araya Dinamarca
14 de Mayo de 2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

Estos versos de amor...


Un poema de amor,
que se alza, como mariposas
al vuelo de un sueño,
con destino cierto...

Unos versos de amor
que guardan, la memoria intacta
de la cercanía, del contacto vivo,
de una caminata
mirando vidrieras,
o un sencillo gesto
invitándome al viento,
junto a la caricia
de pieles ardientes...
Un café, una servilleta,
una calle nuestra,
miles de detalles
que quedan en el alma...

Un poema de amor
que se alza,
con sueños cumplidos
y un amor sincero
que estará por siempre...

Ignacio Araya Dinamarca
26 de Abril de 2010

jueves, 22 de abril de 2010

A la infancia…(I)

Sin la prisa de un reloj,
sin caminos empedrados,
con una camisa rota
y un gorro desahuciado,
el gato de la esquina
durmiendo entre mis brazos,
las luchas de otros mundos
ocultas por las risas
y un libro amarillento,
sin corazón, sin palabras…

Un caballo de madera
mirándome en el patio,
bolitas de cristales
jugando con el aire,
la chica de allá al frente
rozando mis mejillas,
su mano entre mis manos,
una flor, un sol ardiente,
el banco negro del parque
y un beso que es robado…

Oh, solitaria criatura,
un alto en el sendero
dibuja esa inocencia
de un pensamiento extraño.
¡Qué caricia ,la nostalgia¡
¡Qué verde es la añoranza¡
¡Qué hermoso haber vivido
años de luz y de agua¡…
¿Candidez acurrucada?

Hoy retumba el eco grave
del pasar del minutero,
camisa limpia y planchada,
el paso a tientas y austero.
De aquel beso, un sentimiento
y de la flor, estos dos pétalos…

…Y en un rincón de aquel patio,
llora el caballo sus penas,
virutas de su madera
la soledad de los años…

Ignacio Araya Dinamarca
21 de Abril de 2010

viernes, 5 de marzo de 2010

Despertar...



Despertar, con el abismo
entre las manos,
el desvelo en el cuerpo
de agonía y de espanto,
la ventana en penumbras
y el tic tac de las horas
retorciendo el oído,
un viento vacío
ante el silencio
y la culpa…

Despertar, con el pecho desierto,
con el alma lejana,
un grito profundo
que cala en la sangre,
tristeza que muerdes,
atacas, desangras,
este llanto incesante
que fecunda el lamento
de una noche de nada,
de una vida de nada…

Despertar… ¿para qué?
Sí no está ya la brisa
ni la estrella en lo alto,
que era todo mi mundo…

Ignacio Araya Dinamarca
05 de Marzo de 2010


jueves, 4 de febrero de 2010

Aquí...


Mujer de espuma, sal, tierra,
cuerpo de luna,
de cielos, de mares,
aquí he sentido
el calor de tu pecho,
tu palabra de fuerza,
tu voz de nostalgia.
Aquí, aquí,
he soñado
tu presencia en mis manos
y he extrañado
tu mirada de astros…

Aquí,
entre paredes de invierno,
una ventana de asombro,
late mi piel en tu nombre,
tiembla el deseo ferviente
ante el anhelo de labios,
la tempestad de un suspiro
ante tu imagen de viento…

Aquí, aquí,
en un momento en silencio,
viene tu cálida brisa
a susurrarme un te quiero…

Ignacio Araya Dinamarca
04 de Febrero de 2010