Radio Voces y Letras

 

 


jueves 24 de febrero de 2011

Carroza...


Carroza que va en cortejo,
de muerte, pasión y salmos,
banderas visten caminos
con lágrimas de veredas
sudor y pudor de cobre,
madera negra de sangre
va serpenteando a la vida
su séquito de cobardes.

El hambre cubre las calles,
batallas de un vagabundo,
daga homicida del rico
que roba su pan al mendigo
saqueando las esperanzas
de niños arrodillados,
con basura alimentados
y diarios como cobijas.

Carroza que va indolente
por páramos destruidos.
la muerte llora su muerte
la vida implora su ruido
y por más que la muerte llore
arrepentida del daño
el poderoso le anima
al golpe de un genocidio.

Plaza de bancos dormidos
oxígeno envejecido,
océanos sin soldados
que nutran los arrecifes,
la voz del que yace a diario
en las aceras manchadas,
caretas de hipocresía
de aquellos puños farsantes.

Carroza frágil, cansada
silencio de abismo puro.
Un ataúd de monedas,
un ataúd de vergüenzas,
un ataúd de indecencias,
que llevas un mundo terco
que ya se hastió de sus duelos
y feneció sin quererlo.

Ignacio Araya Dinamarca
24 de Febrero de 2011

domingo 20 de febrero de 2011

¿Sabes?


¿Sabes?

No imagino anocheceres sin el faro
de tus ojos melancólicos brillando,
furia de un amor que posa siempre
en el costado de la hoguera de mi cuerpo,
ni que se canse mi suspiro ilusionado
o el murmullo huracanado de mi pecho,
ni sucumba la guarida de mi techo
ni esta voz que recita el sentimiento…

No se afina una guitarra sin tu arpegio,
ni me basta una canción de algarabía
quiero sediento la bebida de tu amor,
quiero saciarme con tu piel de tersa vida
quiero soñarte en la complicidad
de una mañana…
Saberte dentro mío en los silencios,
tocarte en el refugio de este beso
tomarte de la mano, esperanzas,
llenarme de tu amor, amada mía.

¿Sabes?

Que mi boca trae todo el sabor tuyo,
de tus besos que son miel, dulce caricia
de unos labios que sacuden todo entero
y renuevan simplemente este amor mío,
como ráfagas de nubes,
aquí dentro…


Ignacio Araya Dinamarca
14 de Febrero de 2011

Frío afuera...frío dentro


Hace frío afuera y hace frío dentro,
en este cuadrado de paredes yertas,
mármol sinfonía de un fuego incesante
que asesina y ciega los ojos cansados,
grietas desahuciadas
en las muecas pobres,
silbido arrogante
de un payaso viento
y un dolido trino
de un gorrión exhausto…

(Duele la quietud silente
de este mediodía,
quema la actitud errante
de una mariposa,
duele la tarde carente
de una melodía,
quema esta frialdad amarga
que carcome el alma…)

Hace frío afuera y hace frío dentro,
hiere aquel paisaje con su lejanía,
aquél que aferrado a mi ser incierto
deja un mustio llanto en estas palabras…

Ignacio Araya Dinamarca
10 de Enero de 2011

Silencios...


Sin ecos a veces
se escuchan los latidos
cuando me quedo mirando
hacia el vacío de la tarde
queriendo ver el mar.

Con voces diferentes
los silencios son eternos
duplicados en el alma,
celestes de agonías
queriendo ver el sol.

Sin ruido la esperanza
se cae en precipicios,
canta obstinada guitarra
el son de las nostalgias
queriendo ver el cielo.

Silencios que son soledades
en el alma cuando llueven
gotitas del desaliento
en el que vale la osadía
del anhelo de soñar…

El grito que no se escapa,
la risa que no se arrima
y este silencio dentro
que evita aquel encuentro
de mi ser con mi reflejo…

…Que quiere oír al mar…

Ignacio Araya Dinamarca
07 de Enero de 2011

La casa (Microrrelato)

La casa estaba vestida con los mejores colores que se hayan visto, mezcla de marrones con blanco, azules con amarillos, dorados, colores seleccionados con pinzas por los mejores diseñadores del país. La casa, tenía unos árboles meticulosamente cortados, moldeadas figuras preciosas, lunas por aquí, soles por allá, animales, paisajes, etc. Estáticas figuras, pero con un verde tan intenso que parecían tener vida. En los jardines, había flores de todo el mundo, las más bellas, exóticas y cuidadas que pudieran existir, prolijamente distribuidas, arreglos realizados por los mejores jardineros del estado. Por fuera, todo era una maravilla. Sin dudas, la casa más hermosa del mundo.

Adentro, atravesando el umbral de la belleza y lo sublime, la casa no era casa. En el comedor, una madre con los ojos morados y el cuerpo destrozado no puede levantar la mirada; un padre que con rostro de lujuria, acaricia por debajo del mantel las piernas de su hija menor; un hijo que no habla y se mueve nervioso, sumido en el miedo y el terror y en una de las piezas, la hija mayor corta con una navaja de oro, sus venas, sumida en el llanto.

Afuera, miles de personas sacan fotos, maravillados de estar frente a la casa más hermosa del mundo, sin duda alguna.

Ignacio Araya Dinamarca
05 de diciembre de 2010

Tarde,,,


Oscura la tarde
como un túnel
sin salida,
lento el minutero
late fuerte en las pupilas,
la cabeza que me estalla,
no me sacia el viento turbio
y este pecho que se ahoga
en las aguas de la ira.
¿Porqué vienes vil dolor
a llenarme el cuerpo feble
de tristezas y temores?
Deja que la fe en el alma
siga su camino
de naranjos y crepúsculos…
¿Porqué vienes mano lóbrega
a tentarme con los grises
de un mañana amurallado?...
Déjame en sosiego,
tropieza con mi frío
y deja en paz a estos ojos
que un ocaso de lágrimas,
roza ya lo inevitable…

Ignacio Araya Dinamarca
09 de Diciembre de 2010

Agonía (Microrrelato)

Se cansó de caminar todos los días por las calles vacías, sin nadie que siquiera le hablara, ni le dirigiera una mirada de comprensión o simplemente un cariño. Su vida había sido un caos desde el comienzo. La madre murió cuando nació y de su padre no sabía nada, podía ser cualquiera.
Se cansó de andar mendigando por algo de comida, buscando entre tachos de inmundicias. Se cansó del frío de la noche que carcomía su piel y sus huesos.
Se lanzó para quitarse la vida, en contra de uno de los automóviles que en ese momento pasaba. En la agonía, pudo ver por vez primera a alguien preocupado por él y con lágrimas en los ojos, un gesto de ternura. Era de la chica que manejaba. Murió y quizás fue el único momento de felicidad que tuvo en toda su vida de perro callejero.
Ignacio Araya Dinamarca
Febrero de 2010

Luna (Microrrelato)

Ni siquiera le preguntaron que edad tenía. Ni siquiera conocían su nombre. Menos sabían que ella era la mimada de mamá y para su padre, era la mismísima luna que había descendido al mundo vestida de ángel. Valientes de alcohol, la tomaron, la llevaron hacia el parque oscuro, le quitaron la ropa, la manosearon, rieron y finalmente la violaron entre todos, una y otra vez sin contemplaciones, saciando sus instintos de ya ser hombres. Luego huyeron, dejando atrás lágrimas, frío, impotencia. Y la sangre derramada de una luna que recién comenzaba a brillar.

Ignacio Araya Dinamarca
23 de noviembre de 2010

Hombre (Monólogo)

Podrías hacerte hombre de una vez por todas.

Hombre. Hacerme hombre. A una edad en que la hombría se caracteriza por la rebeldía y la capacidad de juntar más amigos, sonaba interesante la idea para mí. Mis padres, siempre quisquillosos en darme la mejor educación, me llenaron de reglas y normas básicas para la convivencia social y ayudaron a fomentar en mí el ánimo de esa revolución interna. Recuerdo esa primera vez en que el humo de esa milagrosa yerba envuelta en un papelillo dorado, pasó a mis manos, ante la satisfacción de ellos, mis amigos, que me enrostraban mi siempre negativa, característica de un cobarde. ¡Que orgullosos estaban por Dios¡ Que bien me sentí, cuando aquellas dos chicas aplaudían mi osadía y como premio, me colmaban de besos. Luego las llevé a la cama. Aún siento aquel refugio de erotismo, aún siento el aroma del alcohol, el humo de aquellas esencias emanadas de polvos blancos, el perfume barato de un sexo dominado por la ilusión, ese que desbocó mis sentidos. ¡ Qué lindo es sentirse hombre¡ ¡ Que orgullo sentí de mi en aquel momento¡.

El tiempo pasa. La vida pasa. Año tras año probé de esos manjares extraídos de las mejores escuelas de la hombría. Transformé aquella guarida agazapada de la inocencia, en la casa perfecta de la pasión, quimeras, drogas, sexo, amor, violencia, todo. ¡Qué perfecta era la vida¡. El tiempo pasa, la vida pasa y aquí estoy sentado en la soledad de una pocilga que no tiene nada. En una pared, la foto en blanco y negro de mis padres que me miran con ternura, cae sobre los harapos que me sirven de lecho. Miro hacia el espejo roto y me doy cuenta que la barba ya me llega a las rodillas. Lágrimas caen de mis ojos por este rostro arrugado, sin alma, sin un atisbo de vida y en la frente, veo la sanguinaria cruz que dibujé algún día sin darme cuenta que lo hacía. No aguanto este encierro, amada mía. Ohhh, sí, te tuve amada mía, fuiste mía y mi alma tuya...¿Dónde estás?¿En qué momento dejé que te escaparas? ¿En qué instante huiste de esta bestia encarcelada?¿Cuándo......?

La lluvia cae sobre mi cuerpo desnudo. La siento, me limpia. Estoy viejo, viejo de estos años arrastrados por la vida fácil. Hombre. Fui todo un hombre, amigos míos. Amigos míos, ¿Dónde están?. Fui vuestro orgullo, su amigo, su risa, su títere. ¿Dónde están?. No, no fui un hombre, solo fui un cobarde que dejo escapar todo lo que un hombre tiene: la vida, el amor y la decencia.

- Ya eres un hombre, hijo mío, ya lo eres – dice la voz dulce de mi madre.

Al fin muero tranquilo.

Ignacio Araya Dinamarca
Abril de 2010

domingo 7 de noviembre de 2010

miércoles 3 de noviembre de 2010

Lloviznas


A cada tanto,
se atropellan las palabras
y el sinuoso desespero
se derrama en cataratas,
aguas con cuchillos,
infieren soledades,
y se agolpan sin medida
a lo incierto en la retina.
Gris el día,
abre surco a la llovizna,
no hay trinos en las ramas
ni perros que me ladren,
paisaje en el desierto,
vagas sombras en las calles,
y demente el raciocinio
se refugia en los colores
de un lienzo diseñado
en la cima de otros tiempos.

Ignacio Araya Dinamarca
02 de Noviembre de 2010

martes 26 de octubre de 2010

Fulgores

Si pudiera atrapar una estrella con las manos
resurgiría la luz en los rincones de la tierra
y con mis dedos siderales
la sembraría a raudales en el alma
de un niño pobre
con ojos de hambre,
de una mujer sufrida
con párpados de abismos,
de un obrero cansado
y pupilas derrotadas.

Esparciría el fulgor cristalino
por cada pedazo de tierra destruida,
aplastando el luto de los aires,
ahogando las balas de la muerte.
aniquilando el dolor de una paloma.
¡Ahh, Qué retorne el verde,
el rojo, la vida!…
Un soplo al corazón
desolado de los santos,
un círculo de luz
que reinvente la esperanza
al enemigo y al discriminado,
al torturado y desaparecido,
al ser anónimo y desesperado,
a aquel guerrero de lo cotidiano.

Me buscarán -lo presiento-
esos puñales perversos del poder.
Y me cortarán las manos,
para que nunca más sangren
las quimeras hostiles
de una estrella.

Ignacio Araya Dinamarca
26 de Octubre de 2010

lunes 26 de julio de 2010

A lo lejos...

(Fotografía de Principito009, Walter ( http://www.letrasyalgomas.com/fotografia-f2/energia-t12824.htm ), imagen que por su belleza, me inspiraron a crear estos versos)
I

Ocaso de destellos ambarinos, balas de luces,
la vena impulsa la sangre de las doradas hogueras,
rojizas blancas en fuga, manos del prado celeste
y de la túnica pacífica, puños de verde azulado.
Juerga de peces y algas, corales y de sales,
cortejo de los cirros, paseos de gaviotas,
espíritu de bosques y vuelos del albatros,
viajeros del misterio y del silencio piedra,
momentos esmaltados de áureo atardecer.

El Rey, resiste la premura de la oscuridad
con la sutil alquimia del encanto de algodones,
la trémula quietud de remolinos de antorchas,
vientos de un instante eterno, céfiro de ángel,
breve y profundo grito de un Dios desfallecido,
que clava cuchillos de fuego, a este pedazo de tiempo,
a ese navío de furia, a esa impaciencia de auroras.

A lo lejos, donde el océano comienza para los amantes,
donde la casta arena se humedece con el beso
de los labios de espuma, orgasmo de olas
y el refugio de las novas se vislumbra imposible;
allí, a lo lejos, sobre esa roca
- testigo de arcanos y crepúsculos de siglos -
dos almas funden sus miradas en el horizonte
sublime y amarillo, etéreo y cristalino,
pupilas que veneran el hechizo de fuego,
agua, tierra, aire: Génesis de vida,
universo sin confines, sin fronteras,
ni cadenas: ¡Infinito!.
Allí, donde se engendran las leyendas,
suspiros del astro que calla su destino,
delirio de huracanes que aclaman la grandeza
de la soberbia Diosa, ¡Colosal Selene¡;
leyendas concebidas por la cópula de luces,
historias de fantasmas,
de cangrejos y de estrellas,
de hipocampos y tortugas,
de cantos de sirenas…

…y de dos cuerpos desnudos,
sedientos de la noche.

Ignacio Araya Dinamarca
22 de Julio de 2010

No se calla...

No se calla la ira de la lluvia
que socava el frío y la miseria,
crepúsculo de la indigencia,
azules cuerpos, temblorosos,
errantes, vagabundas inocencias,
eslabones de húmedos harapos
caricias de papeles amarillos,
sangre negra que cubre las veredas,
niebla, soledad, muerte de asfalto…

No se calla la furia de la tierra,
justicia que reclama por su historia,
enojo de volcán encarcelado,
furor de un océano rebelde,
abismos de socorros sempiternos.
Lágrimas de techos destruidos,
lamentos de familias desgarradas,
miedo a caminar por un desierto
parido por la humana decadencia…

¡Calla Dios, la sonrisa del infierno!
¡Calla Dios, la desidia de unos cuantos¡
Mas no se calle la voz de los ancestros,
ni se extinga la utopía de tu paraíso…

Ignacio Araya Dinamarca
07 de Julio de 2010

Caminos y espejos...

Constructor de estos caminos
de un alma que lagrimea,
un alma que carcajea,
un alma que brilla y calla,
a tientas, surca la tierra,
un túnel que nunca acaba,
mas, qué alegría el destino
cuando su ojo vislumbra,
calle soleada y serena
la vida, el alma, la vida…

Alfarero de noble arcilla,
vasijas de fondo humano,
útero fértil la mano
los frutos de una avenida,
laberintos coloreados
en esta mente de acero,
leñador de palabras mustias,
arlequín de risas arcanas,
espejo testigo de años,
la vida, el alma, la vida…

Poeta y hermano de vientos,
soy yo, enigma, momentos,
soy yo, ufano y despierto
viajero con sed de esperanzas,
la vida, el alma, la vida…


Ignacio Araya Dinamarca
03 de Mayo de 2010

Destellos...

Destellos de recuerdos, sólo eso,
lo que queda ya son ráfagas de vida,
corazón sin fortaleza, no hay salida,
ya los años dejan huellas de aflicciones…

La indolencia de estas sábanas sin alma,
no hay ventanas o algún trino: soledades;
la agonía juega ya con la memoria,
brisa gris y un frío azul aquí en mi espalda…

(¡Ay! ocaso,
¡ay! abismo,
¡ay! encierro,
quiten pronto ya la daga
de este pecho,
denme luego su mirada
y sus caricias…
¿Ven?, reclama su eco suave
mi presencia,
¿Ven?, me llama de la tumba
la promesa,
amor eterno,
voy a ti, esposa mía,
soledad, renuncio a ti
ya no hay más daños.)

Destellos de recuerdos, sólo eso,
un sueño, unas palabras, mil canciones,
bendita voluntad de un sí deseado
los hijos que crecieron, ¡Oh! retoños…

…Retazos de un olvido, llanto amargo,
es el camino, ya lo sé, ahora el de ellos,
abandono que carcome mis entrañas,
iluso anhelo el ver, sus caras llanas…

(¡Ay! silencio,
¡ay! desprecio,
¡ay! heridas,
la tarde abre mi pecho
hacia el destino, el infinito…
¿Ven?, este es mi cuerpo
calcinado por el tiempo,
¿Ven?, este es mi cuerpo
que ya apura el desaliento,
mas mi alma, hijos míos, mas mi alma
aferrada al corazón que erguido grita,
de puro amor, intacto, amor sagrado,
deja un canto de aves en la dicha
aunque ahora llore
sobre el velo del olvido…)

Destellos de recuerdos, es la hora,
la paz espera a un paso, a un latido,
ya siento tu regazo, vida mía
hoy cumplo mi promesa, estoy contigo…

Ignacio Araya Dinamarca
14 de Mayo de 2010

miércoles 5 de mayo de 2010

miércoles 28 de abril de 2010

Estos versos de amor...


Un poema de amor,
que se alza, como mariposas
al vuelo de un sueño,
con destino cierto...

Unos versos de amor
que guardan, la memoria intacta
de la cercanía, del contacto vivo,
de una caminata
mirando vidrieras,
o un sencillo gesto
invitándome al viento,
junto a la caricia
de pieles ardientes...
Un café, una servilleta,
una calle nuestra,
miles de detalles
que quedan en el alma...

Un poema de amor
que se alza,
con sueños cumplidos
y un amor sincero
que estará por siempre...

Ignacio Araya Dinamarca
26 de Abril de 2010

jueves 22 de abril de 2010

A la infancia…(I)

Sin la prisa de un reloj,
sin caminos empedrados,
con una camisa rota
y un gorro desahuciado,
el gato de la esquina
durmiendo entre mis brazos,
las luchas de otros mundos
ocultas por las risas
y un libro amarillento,
sin corazón, sin palabras…

Un caballo de madera
mirándome en el patio,
bolitas de cristales
jugando con el aire,
la chica de allá al frente
rozando mis mejillas,
su mano entre mis manos,
una flor, un sol ardiente,
el banco negro del parque
y un beso que es robado…

Oh, solitaria criatura,
un alto en el sendero
dibuja esa inocencia
de un pensamiento extraño.
¡Qué caricia ,la nostalgia¡
¡Qué verde es la añoranza¡
¡Qué hermoso haber vivido
años de luz y de agua¡…
¿Candidez acurrucada?

Hoy retumba el eco grave
del pasar del minutero,
camisa limpia y planchada,
el paso a tientas y austero.
De aquel beso, un sentimiento
y de la flor, estos dos pétalos…

…Y en un rincón de aquel patio,
llora el caballo sus penas,
virutas de su madera
la soledad de los años…

Ignacio Araya Dinamarca
21 de Abril de 2010

viernes 5 de marzo de 2010

Despertar...



Despertar, con el abismo
entre las manos,
el desvelo en el cuerpo
de agonía y de espanto,
la ventana en penumbras
y el tic tac de las horas
retorciendo el oído,
un viento vacío
ante el silencio
y la culpa…

Despertar, con el pecho desierto,
con el alma lejana,
un grito profundo
que cala en la sangre,
tristeza que muerdes,
atacas, desangras,
este llanto incesante
que fecunda el lamento
de una noche de nada,
de una vida de nada…

Despertar… ¿para qué?
Sí no está ya la brisa
ni la estrella en lo alto,
que era todo mi mundo…

Ignacio Araya Dinamarca
05 de Marzo de 2010


jueves 4 de febrero de 2010

Aquí...


Mujer de espuma, sal, tierra,
cuerpo de luna,
de cielos, de mares,
aquí he sentido
el calor de tu pecho,
tu palabra de fuerza,
tu voz de nostalgia.
Aquí, aquí,
he soñado
tu presencia en mis manos
y he extrañado
tu mirada de astros…

Aquí,
entre paredes de invierno,
una ventana de asombro,
late mi piel en tu nombre,
tiembla el deseo ferviente
ante el anhelo de labios,
la tempestad de un suspiro
ante tu imagen de viento…

Aquí, aquí,
en un momento en silencio,
viene tu cálida brisa
a susurrarme un te quiero…

Ignacio Araya Dinamarca
04 de Febrero de 2010

miércoles 18 de noviembre de 2009

Un Domingo...


Quise nacer un Domingo,
bajo una luna de estío,
saciar las promesas de aire,
vivir el destino de tantos,
la paradoja de un sueño,
aquel ideal infinito
por sonreírle a mi madre
la gratitud de su calma
y la ansiedad de la dicha
que desveló mis segundos…

Quise hechizar a las noches
creando un edén de caricias,
urdir cada paso constante,
soplar centenares de velas,
cumplir las quimeras ajenas
jugar las auroras de un niño,
volar un paisaje marino
al compás de gaviotas etéreas
y unirme en un beso dorado
a ella, a él o a quien fuera…

Quise...
Amar con locura la vida.

Vaga mi alma entre sombras,
sin comprender esta sangre,
aborto letal y cobarde,
deciden mis padres, mi muerte.

Quise nacer un Domingo,
bajo una luna de estío…
Sueño de luces y aromas
adiós, canto de amor,
dulce vida…

Ignacio Araya Dinamarca
18/11/2009

De tus ojos...



Así son tus ojos.
El iris de melancolía
y un ardiente aura
que danza en sus pupilas,
como lucero celeste,
titilante, altivo, humano,
girando en torno a la luna,
Selene de mi cuerpo
y uno a uno, cada rayo cristalino
convierte en Venus
tu silueta de musa…

Como faroles de mares,
fulgor de notas suaves
de luciérnagas bohemias.
Fuego que convoca
añoranzas de mi alma
henchida de Eros,
un hontanar de sueños
que destila tu mirada,
donde florecen las ansias
y el suspiro por tus labios…

Ignacio Araya Dinamarca
16 de Noviembre de 2009

domingo 8 de noviembre de 2009

Desde el fondo de la tierra...


¿Qué clama un grito

desde el fondo de la tierra?,

¿Qué arma osa un disparo

no habiendo una guerra?,

¿Qué poema surca los aires

sino existe el amor?...

Habla una sufrida natura,

mientras el sol se desliza

por un profundo abismo

y la caricia humana

hoy es efímera causa,

ya no hay más rayos del cielo,

sino fuego de maldades,

sólo manos crispadas

asesinando un planeta,

cortan alas, siembran miedo,

y no hay escudo que pueda

parar una sola bala...


Desde el fondo de la tierra,

un niño, un pobre, un árbol,

reclaman el último auxilio

a una criatura de antaño,

llamada, ser humano...


Ignacio Araya Dinamarca

01 de Noviembre de 2009

sábado 24 de octubre de 2009

Paloma cristalina...


Paloma cristalina, errante misionera,
ancestral alma viajera,
alas de la justicia,
sueño de libertades.
A veces, sólo a veces,
contemplas
al niño ser niño,
al Hombre ser Hombre,
al mundo ser mundo,
las manos entrelazadas,
rayos del sol en victoria,
y a la Tierra, un tesoro,
colmada de paz
sus rincones...

Paloma que pierdes el rumbo,
cuando una mano te hiere,
una bala te alcanza,
una guerra comienza
y el campo de batalla
es legado de muerte,
de verde destrozado,
de rojo derramado,
de blanco amortajado
y caes, Paloma, desierta,
marchita la rama que llevas
en tu pico de esperanzas...

Levanta Paloma tus armas:
sueños, magia, encantos.
Extiende tus alas eternas
y renace...
Que la paz viene corriendo,
ahora es el momento
en que la humana desidia,
se arrodille ante
tu vuelo...

Ignacio Araya Dinamarca
25 de Septiembre de 2009

Con mi cigarrito...


Anoche estuve conversando
con mi cigarrito...”
Tito Fernández

Le hablé de mi infancia
con sus juegos pobres,
de aquel niño solo
que murió en la estancia
cuando el frío andaba
acuchillando el alma.
El hambre saciaba
sólo la tristeza
y sin darme cuenta
huyó raudo el tiempo...

Supo de la tierra
que araba mi gente,
con sudor de golpes
con pala y barreta,
buscando monedas
que dieran sustento
a la vida diaria,
a la lágrima eterna,
volviendo a ella misma,
surcados de muerte...

Le conté de amores
y también de heridas,
de noches de luces,
de eternos silencios,
días de añoranzas
escupiendo gritos,
soledad ingrata,
que ataca y asalta
la evidencia cierta
del recuerdo intacto...

Me enrostró la vida.
Me frenó las ansias.
En pocos minutos
despertó mi llanto.
Y se fue apagando
entre cenizas negras
y el ocaso de humo
que acabó en mi mano.
Anoche, con mi cigarrito
anduve cantando...

Ignacio Araya Dinamarca
17 de Septiembre de 20

En lontananza...


Acaso, se divisa a la distancia
tu silueta, como atisba
el amarillo brazo del sol
afable, decidido,
astro delicia,
vida celeste.
Abraza fuerte la esperanza
de vestir al mundo,
en un momento del día...

Y lo consigue...

Así se eleva
tu figura en mi ventana,
amada mía,
así se eleva.
Te alcanzan, te abrazan,
te acercan,
mis manos,
en un momento del día...

Y lo eternizan...

Ignacio Araya Dinamarca
08 de Septiembre de 2009

El discurso...

_ Queridos compatriotas, hemos erradicado definitivamente la pobreza, esto, debido al gran esfuerzo realizado por cada uno de nosotros, los políticos, quienes ocupamos un lugar de poder en el país, conferido por ustedes, queridos hermanos. Gracias por esa confianza. Hoy, vivimos en un país de sólida estructura, en todos los ámbitos: gratuidad y acceso a la educación para todos; centros hospitalarios equipados con la más moderna tecnología nunca antes vista y también, de forma gratuita; eliminamos por completo la delincuencia, merced al gran compromiso nuestro con la educación, la cultura y la justicia; tenemos el mas bajo porcentaje de cesantía en el mundo, apenas un 0,2% ; los trabajadores ganan el triple de lo que percibían hace un año atrás. Y lo mejor de todo compatriotas, como políticos, hemos logrado entender que nuestra vocación de servicio público, va mas allá de cualquier interés económico y por ello hemos rebajado nuestro sueldo a la cuarta parte y nada más de regalías. Esto y muchas cosas más queridos conciudadanos, ¡lo hemos logrado, para ustedes¡...

Despertó sobresaltado y esbozó una sonrisa cuando se dio cuenta que todo era un sueño, alegre de que no fuera cierto. Respiró profundo, encendió un puro importado, sacó su pluma de oro que un amigo le había regalado a cambio de…y empezó a trabajar en el verdadero discurso que daría para toda la nación, como vocero del congreso, el día de mañana: “Queridos compatriotas, estamos haciendo todo lo humano y posible por sacarlos de esta inmunda pobreza…….”


Ignacio Araya Dinamarca

Simple...


Como un delirio,
tu mirada,
siembra el amor
en mi alma,
en esta noche de alas,
con esta luna dorada...

Fuego eterno,
huella viva,
siento tu voz
que me llama
y una brisa
me acaricia,
trae tu cielo
y tu gracia...

Y en donde silbe
tu viento,
está mi amor
que te clama...

Ignacio Araya Dinamarca
02 de Agosto de 2009

Soldados de plomo...


Jugaba con los soldaditos de plomo todos los días, sin mas compañía que los amigos imaginarios que el mismo había creado cuando sus padres le prohibieron juntarse con los otros niños del pueblo. Cientos de soldaditos caían abatidos bajo los certeros disparos de otros soldaditos parapetados en el rincón contrario en la cárcel dormitorio pulcramente acomodada.


Años más tarde, en pleno campo de batalla, la guerra lo encontró repartiendo balas a mansalva sobre soldados reales que regalaban sangre y muerte. Un disparo bastó para derribarlo. Murió esa tarde recordando a sus padres que yacían encerrados en aquel dormitorio, con dos balas en el pecho.

Ignacio Araya Dinamarca

En esas calles...



Sigue el hambre
en esas calles,
de vida efímera, pobre,
de esfuerzos vanos y yertos,
sueños vacíos, truncados
y las promesas de risas,
quedan prendidas
al viento,
sin salida,
sin esperanzas,
solo carencias
y llantos...

Sigue un niño
en esas calles,
mordiendo el polvo, callado,
entre quiméricos cantos,
juzga la vida
y los años,
mientras su madre cansada
urde harapos
de decencia
y un espejo muestra triste
rostros de sombras
y espanto...

Y así siguen esas calles,
entre unos gritos de hambre...
yo me retiro a mi lecho,
ya he comido
y el frío es tanto...

Ignacio Araya Dinamarca
02 de Agosto de 2009

Un amigo...


Un amigo deja huellas,

en etapas diferentes
que recuerdan lo vivido,
cuando un día te decía:
- estás mal, encauza el rumbo,
soy tu faro en la desdicha
y el tronar de tus errores,
la mano que te sostiene
cuando el abismo te oculta,
la copa que se levanta
cuando logras dar un paso
en esta vida repleta
de caminos tan opuestos-...

Un amigo salta al ruedo
y pelea por tus sueños,
postergando aun los suyos,
sin importar consecuencias.
Te busca con la mirada,
hurgando tus inquietudes,
te habla con voz de padre,
sabiendo tus ansiedades,
conoce el sendero antes,
aquel que indeciso vemos,
sin atreverse a seguirlo
y con un - vamos, hermano -
te acompaña a tu destino...

Un amigo, es la imagen
del futuro y sus enigmas...
y cuando ya no está cerca,
como duele,
sube el llanto...
y lo sentimos al lado,
como siempre,
como antaño...

Ignacio Araya Dinamarca
19 de Julio de 2009

Estelas...


Lento, camino por la tierra,
de candentes rocas,
hollando el fuego virginal
de los hombres y sus miedos,
cauces remotos de unos ríos,
lento, rostros ajenos sin aguas,

seres inertes de indiferente marcha.
Camino, sin vías, sin destino ni semblante...

Ávido, corro por los aires
en actitud suicida,
viento en contra en cada paso,
polución hiriendo pájaros de arcilla,
espumas de silencio rompiendo

ávido, el júbilo del tiempo, que reinaba

el universo de infinita luz, otrora.

Corro, y el aire apaga todo...


Pálido, camino por los subterráneos
fosos de la vida efímera,
huyendo del planeta.

Me acompañan niños,

hijos de una tierra grave, urgente...

Pálidos, solo quieren encontrar salidas,
en un cielo nuevo, en un mar más limpio.
Camino, hacia otros soles que devuelvan esperanza...

Estelas de pasos afiebrados,
voy a tientas removiendo escombros,

¡Y ahí está¡...solo busquen en las almas,

las arenas de este nuevo mundo...


Ignacio Araya Dinamarca
30 de Junio de 2009